No me cuentes nada todavía.
Dime tu nombre y tu fecha, y déjame a mí. Soy Cinthya, vidente, de Aluche. Catorce años cogiendo el teléfono de madrugada me enseñaron a oír lo que la gente no dice.
Por WhatsApp es gratis y sin datos bancarios. Te contesto con un audio.
Cómo es una lectura conmigo
- Lo que me llega primero. Antes de que me preguntes nada, te digo en una frase cómo te noto: cansada, a la espera, con algo a medio cerrar. Estados, no sucesos.
- Las cartas, después. Echo la baraja española, la del tute de mi madre, y las cartas lo confirman o lo matizan. A veces me corrigen, y te lo digo también.
- Tu pregunta, al final, si la traes. La contesto con lo que he visto. Si no traes ninguna, no te la pido. Esa es la gracia.
Y al terminar, algo que hacer esta semana, y lo que tienes a favor, que siempre hay algo.
Qué veo y qué no
Te veo cansada. No te digo con quién estuvo el sábado.
Lo que sí
- Cómo estás tú ahora mismo, y qué te tiene así.
- Cómo está la otra persona contigo: si te tiene en la cabeza, si se aleja, si duda.
- Si algo se mueve o está parado, aunque por fuera no se note.
- Lo que tienes a favor, y por dónde empezar.
Lo que no
- Nombres, ni el del próximo amor ni ningún otro.
- Fechas ni días.
- Paraderos: dónde está alguien o con quién.
- Difuntos. No soy médium.
- Salud, embarazo ni muerte, ni loterías.
De madrugada
La madrugada no es para asustar a nadie. Es la hora en la que la gente está más sola, y a esa hora se la trata mejor, no peor.
Yo llevo media vida despierta a esas horas. Primero en una central de asistencia en carretera, cogiendo llamadas de gente tirada en la A-4 o en la de Extremadura. Ahora, en el salón de casa, con el móvil en la mesa y el altavoz puesto. Si me llamas a las tres, no te voy a meter prisa ni a decirte que esta noche es decisiva. Ninguna noche lo es.
La lectura gratis por WhatsApp
- Escríbeme al 910 326 762. Lo primero que verás es un menú: lo pone la persona que me pasa los mensajes, no yo.
- Toca «Consulta gratuita» y dale tu nombre y el día en que naciste. Pregunta, solo si tienes.
- En unas horas te llega mi lectura en un audio. Los audios salen entre las nueve de la mañana y las diez de la noche.
- Tienes una cada quince días. Para más, hay una lectura larga de pago dentro del mismo chat, a 4,90 €, y está el teléfono.
No hace falta que me cuentes nada. Cuando te lo pida, mándame tu nombre y tu fecha de nacimiento, con el mes en letra: «Ana, 14 de abril de 1989». Si quieres, una pregunta; si no, empiezo por lo que me llega.
Al teléfono, aparte y de pago
El teléfono es otro servicio, aparte de la lectura gratis y de pago. Atendemos mis compañeras y yo, todos los días, a cualquier hora.
9 € · 15 min 15 € · 30 min 25 € · 60 min
Precio cerrado con IVA. Se paga antes de empezar, con tarjeta Visa o Mastercard, Bizum, PayPal, Google Pay o Apple Pay.
0,91 €/min desde fijo 1,27 €/min desde móvil
Con IVA, en tu factura. Solo para mayores de 18 años.
Quién soy
Nací en Aluche en 1978 y sigo en Aluche. Mi madre, Maribel, se crio en Caracas, hija de gallegos de Ourense, y por eso mi nombre se escribe así. Mi padre era fontanero del barrio.
En casa nadie echaba las cartas. La baraja era para jugar al tute los domingos con las vecinas. Yo, desde niña, oía a la gente: por cómo hablaba alguien por teléfono sabía si estaba triste o si mentía. A los diecisiete empecé a ver en la baraja cosas que no eran del juego.
Después vinieron catorce años de turno de noche en asistencia en carretera, y mi hijo, Adrián. Desde 2019 me dedico solo a esto.
Lo que me preguntan antes de empezar
¿De verdad no hace falta contarte nada?
De verdad. Con tu nombre y tu fecha de nacimiento empiezo. Primero te digo lo que me llega de cómo estás ahora, después echo las cartas, que lo confirman o lo matizan, y si traes una pregunta la contesto al final. Si no la traes, no te la pido: así es como trabajo.
¿Por qué no me pides la pregunta, como hacen las demás?
Porque lo primero que llega es lo más limpio. Cuando alguien me cuenta su historia antes de empezar, la lectura se va detrás de la historia. Sin ella, te digo lo que hay, y tú juzgas si cuadra. Hay gente que me escribe precisamente para eso, para ponerme a prueba, y me parece bien.
¿Eres médium?
No. No hablo con difuntos, ni con espíritus, ni del más allá. Lo que hago es ver cómo está una persona y hacia dónde va lo que está viviendo. Si has perdido a alguien, sí puedo leerte a ti, que te has quedado, pero no te voy a traer mensajes de nadie.
¿Me dices dónde está o con quién está?
No. Veo estados, no sucesos. Te puedo decir que alguien está inquieto, que te tiene en la cabeza o que se está alejando. No te voy a decir dónde estuvo el sábado ni con quién: eso no lo ve nadie, y quien te lo dice te está vendiendo algo.
¿Me dices el nombre de mi próximo amor, o una fecha?
Tampoco. Ni nombres, ni números, ni días. Quien te da un nombre se lo inventa. Lo que sí te digo es si algo se está moviendo o está quieto, y qué tienes a favor para esta semana.
¿Haces limpiezas, amarres o quitas el mal de ojo?
No. Ni amarres, ni rituales, ni trabajos, ni quito nada a nadie. No vendo eso y no lo vendería: lo único que te puedo dar es una lectura honesta de cómo están las cosas.
¿A qué hora atiendes?
Al teléfono, a cualquier hora, todos los días, y sobre todo de noche: atendemos mis compañeras y yo. La lectura gratis por WhatsApp la puedes pedir cuando quieras, también de madrugada, pero los audios salen entre las nueve de la mañana y las diez de la noche: si escribes a las tres, te llega por la mañana.
¿Cuánto cuesta?
La primera por WhatsApp es gratis, y puedes pedir otra cada quince días. Si quieres una más larga por WhatsApp, la completa son 4,90 €. Al teléfono, precio cerrado: 9 € los 15 minutos, 15 € la media hora y 25 € la hora, con tarjeta Visa o Mastercard, Bizum, PayPal, Google Pay o Apple Pay. Por el 806 208 008, 0,91 €/min desde fijo y 1,27 €/min desde móvil, en tu factura. Todo con IVA.
¿Qué baraja usas?
La española, una Fournier de las de siempre, la de jugar al tute. Era la de mi madre, que la sacaba los domingos con las vecinas del bloque. En la gratis salen tres cartas; en la de pago, siete. Y las leo también del revés.
¿Me vas a llamar tú para otra consulta?
Nunca. Ni te llamo, ni te escribo para venderte nada. Si quieres volver, vuelves tú, cuando lo necesites.
¿Me dices tu nombre?
Tu nombre y tu fecha. Lo demás, si quieres.